La importancia de la estimulación temprana es tal que se considera un requisito básico para el óptimo desarrollo del cerebro del niño, ya que potencia sus funciones cerebrales en todos sus aspectos (cognitivo, lingüístico, motor y social) favoreciendo el proceso de aprendizaje.


En el centro, apostando por el desarrollo óptimo del alumno, ponemos en práctica el programa de desarrollo básico (PDB) en la etapa de  Educación Infantil. Los pilares del PDB se asientan bajo estos dos aspectos:


    - El alumno como protagonista en todo el proceso de enseñanza-aprendizaje.

    - El avance de la Neurociencia, Psicología y Pedagogía en el ámbito educativo dando como resultado el espectro de la Neuroeducación que nos permite responder a cómo  aprenden los alumnos.


El beneficioso efecto neurológico que causa el PDB en el sistema nervioso de los niños en sus primeras edades da como resultado la potenciación de las conexiones neurológicas.




Una correcta organización cerebral en las primeras edades, puede influir de manera muy positiva en los procesos de aprendizaje base, que se dan en los primeros años de escolaridad, y por ende que esa buena organización cerebral, motivada por los programas de estimulación ayuda a prevenir futuras dificultades de aprendizaje.


“El objetivo del PDB es conseguir una correcta organización neurológica, pues un problema funcional deriva en un problema educativo”.